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La recolección del almendro: cuándo y cómo llevarla a cabo

La producción de almendra en España para la campaña 2021/22 se estima en 325.943 toneladas, según cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo que supone un 23% menos que en el periodo anterior, pero un 6% más que la media. Pronto se conocerá si esta previsión es acertada, pues comienza la época de recolección del almendro que definirá los datos definitivos de la temporada.

El grupo Algosur, especializado en la investigación, producción, transformación, y comercialización de cultivos extensivos, dedica parte de su actividad agroindustrial a la producción de almendra en cáscara.  ¿Cómo y cuándo lleva a cabo la recogida de este fruto?

¿Cuándo se cosecha la almendra?

El periodo de recolección del almendro se desarrolla principalmente entre los meses de agosto y septiembre. Es en este momento cuando los parámetros de calidad para la cosecha son óptimos. Esto significa que la cáscara externa de la almendra está lo más abierta y seca posible, sin que el fruto haya caído al suelo. De este modo, los agricultores y empresas agrícolas pueden cumplir con los estándares de calidad que se exigen en la recepción del fruto, evitando las penalizaciones.Recolección del almendro

Ahora bien, conviene destacar que la gestión de la cosecha del almendro empieza antes de la recolección. Y es que tener árboles y frutos sanos, sin daños por insectos u hongos, favorece unos buenos resultados durante la posterior recolección. De lo contrario, aumentará el porcentaje de almendras pelonas de la explotación agrícola, esas que no se han abierto y la piel verde se seca en la almendra, obligando a separar estos frutos del resto ante el riesgo que representan en la aparición de aflatoxinas y agusanado. De ahí que mantener los almendros sanos sea sinónimo de rentabilidad durante la recolecta.

¿Cómo se lleva a cabo la recolección del almendro?

Asimismo, la gestión del proceso de recolección del almendro en sí, así como las fases de descapotado, secado y almacenamiento son también cruciales para mantener el fruto en las mejores condiciones, sin que la humedad y temperatura perjudiquen el resultado de estos últimos momentos de la campaña. ¿Qué hay que tener en cuenta durante la colecta?

Determinar al momento óptimo de la recolección

La época de recolección del almendro puede variar de unos cultivos a otros, en función de la zona, la variedad de almendra, la aptitud del cultivo (regadío o secano), el manejo… No obstante, la clave para una cosecha óptima está en respetar los parámetros de calidad establecidos. Se debe hacer en el punto idóneo de madurez, y no dañar la cáscara del fruto.

En concreto, la humedad en el momento de la recolección puede estar entre el 13%-18%, dependiendo de las condiciones climáticas y maduración. Esta horquilla será suficiente para poder alcanzar el porcentaje óptimo para la recepción en el resto de fases de la cosecha.

Conviene recordar que, por seguridad alimentaria no se tolerarán almendras húmedas. Esto supone que la pepita no puede superar el 6% de humedad. Si el porcentaje se sitúa entre el 6,01% y el 7%, se descontará el exceso al agricultor. A partir del 7% se aplicarán las tablas correctoras de humedad para corregir la desviación de rendimientos y se descontará el diferencial. (Consulta las tablas facilitadas por Descalmendra, aquí)

Establecer el modo de recolección más adecuado

Aunque tradicionalmente se han utilizado métodos manuales para la recolección del almendro (vareo), en la actualidad, la tecnología ha permitido avanzar en este sector, incorporando nuevas herramientas mecanizadas más eficientes que permiten a los profesionales agrícolas ahorrar tiempo y dinero sin dañar los árboles ni el fruto.

La diferente tipología de cultivos precisa que se seleccionen los sistemas de recolección más adecuados para cada finca. Por ejemplo, en una finca intensiva, con 200 ejemplares por hectárea, se podrán utilizar unos mecanismos que, en algunos casos, no serán aptos para otra explotación de igual densidad, pero orografía muy escarpada. Del mismo modo, en un terreno con 500 árboles por hectárea se deberán emplear unas herramientas, mientras que en una plantación superintensiva o de alta intensidad (con más de 2.000 árboles por hectárea) las posibilidades serán a su vez más reducidas.

¿Qué opciones se llevan a cabo hoy día en la recolección del almendro?

  • Paraguas y descapotadora o peladora integrada. Se trata de un sistema que despliega una especie de paraguas bajo el árbol en el que caen los frutos que se desprenden por acción de máquinas vibradoras de tronco. Asimismo, este método incorpora un mecanismo que permite el descortezado de la almendra antes de ser almacenado en la tolva. Dada la superficie que requiere esta maquinaria para operar, es empleado en cultivos intensivos de 200 ejemplares por hectárea y en producciones no superiores a 1500 kilogramos de pepita.
  • Vibrado con fardos. Para fincas con plantaciones más intensivas, con 400 árboles por hectárea, donde no es posible utilizar el sistema anterior, una opción para la recolección del almendro es emplear máquinas vibradoras que hacen caer el fruto sobre un sistema de lonas que facilita la recogida. En este caso, el descapotado del fruto tendrá que hacerse posteriormente en planta.
  • Cosechadora cabalgante. En el caso de grandes fincas donde no es posible operar con las vibradoras, existe la posibilidad de utilizar la cosechadora cabalgante. Se trata una gran máquina que avanza por encima de los árboles y desprende sus frutos sacudiendo la copa de los árboles. Eso sí, este sistema requiere que la explotación cuente con una preparación previa bastante específica. Además, no es aplicable a todas las variedades (ya que los ejemplares no pueden ser demasiado altos), ni orografías (puesto que requiere de cierta estabilidad en el terreno para operar).
  • Tren de recolección. Otro sistema de recolección de almendras en fincas intensivas y superintensivas cada vez más implantado es el conocido como modelo californiano. Este sistema consiste en realizar un vibrado de los árboles, dejando caer el fruto al suelo, donde permanece hasta alcanzar la humedad óptima. Llegado el momento, se procede al barrido de la almendra, aspiración y posterior limpieza en planta. Para ello, la planta debe de estar bastante especializada, disponiendo de despedregadora, limpiadora y descapotadora muy eficientes.

En el caso de Algosur, el grupo sevillano emplea los métodos de vibrador y paraguas con descapotadora integrada y posterior secado para los cultivos de secano. En las fincas de regadío, por su parte, se utiliza vibrador con fardos, acometiéndose posteriormente el descapotado y secado. No obstante, la empresa no descarta comenzar a trabajar el sistema californiano, para poder controlar la humedad en el suelo y optimizar los recursos de mecanización.

Realizar el descapotado en planta

Si bien algunos de los mecanismos antes mencionados ya realizan el descortezado del fruto de forma mecánica, en los casos en los que la recolección del almendro se realiza con fardo, hay que llevar a cabo después el descapotado en planta. No hay que olvidar que el agricultor vende la cosecha en almendra cáscara, es decir, el fruto una vez quitada la corteza, también llamada pellejo o capote.

Para acometer esta labor, el grupo Algosur pronto sumará una nueva instalación. Se trata de una planta de limpieza y descapotado en el municipio de Villamartín (Cádiz), que comenzará a funcionar para la cosecha 2021/2022.

Planta de recolección del almendro

Proceder al secado de la partida

Una vez que se ha eliminado el capote del fruto, el proceso continúa con el secado de la almendra. El objetivo de este paso es lograr que elimine toda la humedad sobrante que pueda contener y que pueda ser almacenada correctamente. Esta fase es muy importante para homogeneizar las partidas, ya que cada fruto puede presentar diferentes niveles de humedad.

Aunque esta tarea se puede realizar en industrias, en Algosur apostamos por secar las almendras en el exterior. Para ello, las extendemos sobre una explanada limpia y bajo el sol y moviéndola regularmente para lograr un secado uniforme.

Almacenar el fruto

Alcanzado el grado de humedad óptimo, las partidas se apilan en locales interiores y bien aireados para su almacenamiento. En este sentido, la temperatura ideal para guardar la almendra debe oscilar entre los 10 y los 15 grados y la humedad relativa del aire no debe superar el 60-65%. De ahí la importancia de supervisar constantemente el estado de los frutos a través del análisis de muestras.

Acometer la partida de la almendra

Por último, la cosecha pasa por diferentes procesos industriales de tratamiento de la almendra para su posterior utilización. Se trata, por ejemplo, de la partida del fruto, el laminado, la molienda para obtener harinas… En este caso, es un proceso totalmente industrial que en Algosur no acometemos directamente.

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